Viajar en velero por el mundo

Martes, 7 Octubre   

Requiere un cambio total en la manera de vivir. Navegar por el mundo significa navegar en velero, por rincones desconocidos y recorrer lugares auténticamente vírgenes. No es un sueño. Es una posibilidad bien real que cuesta mucho decidir por lo ‘atados’ que estamos a nuestra sociedad.

No hacen falta grandes esloras para afrontar tan bello desafío y hay mucha gente que lo hace con barcos de 10 a 12 metros. Lo más difícil es tomar la firme decisión de quererlo hacer, de dejar atrás una vida ajetreada, un trabajo remunerado y una carrera profesional. Se deja atrás todo lo que se ha sido, las ventajas que ofrece la sociedad y las comodidades de la vida anodina.

Pero a partir de aquí todo son ventajas, ganando en libertad, liberándose del stress, de la preocupación, de la tediosa rutina que nos obliga a pasar día tras día de nuestra vida casi como una repetición del día anterior. Se aprende a compartir, a convivir en profundidad, a conocerse a sí mismo, a disfrutar con los inmensamente bellos rincones que todavía nos ofrece nuestro planeta, rincones a los que todavía la destructiva civilización en la que vivimos no ha llegado. Se abre un nuevo libro de vida y como decía el genial ‘J.L. Borges’ se vive más despacio, se aprende a vivir descalzo, a dar más vueltas, a contemplar más amaneceres, a ser más felices.

Pero si no se termina de atrever, aunque tiene la firme convicción de lo positivo que sería, piense un 2 ó 3 años ‘sabáticos’ dedicados a esta bella aventura. Todo el que lo ha probado e intenta volver a su vieja rutina, se da cuenta que ha cambiado, que eso ya no es ‘lo suyo’. En menos de un año decidirá volver a hacerse a la mar. El cambio es profundo y se valoran otros aspectos de la vida. Mientras haya deseo y salud podrá seguir descubriendo mundo y también su ‘paisaje’ interior. Lo mejor es salir sin itinerario previsto, decidiendo a cada momento, sin fecha de regreso. Evitando la temporada de huracanes, en cualquier momento el Caribe es perfecto. La Polinesia, o cualquiera de los mares ecuatoriales pueden ser combinados con la navegación por los mares de latitudes mayores, aprovechando las épocas estivales de cada hemisferio.

Naturalmente es necesario ahorrar durante varios años para poder preparar este sueño. Es necesario aprender muchos aspectos que serán de aplicación durante el día a día en la vida a bordo.

Viajar significa un continuo descubrimiento, recibir nuevas enseñanzas y nuevas vivencias. Conocimientos que actualmente en el globalizado planeta pueden ser compartidos gracias a Internet prácticamente al instante. Viajar por lejanos rincones del mundo ya no significa permanecer desconectado de los seres queridos.