El ataque

Miércoles, 6 Agosto   

Si llevamos un barco delante nuestro y al que deseamos dar caza, la situación es ideal ya que en tramos con viento de popa somos nosotros quienes recibimos primero el viento en por tanto podremos intentar dejar sin viento al adversario que nos saca algunas decenas de metros. Ocurre la situación contraria a las ceñidas, en donde el perseguidor lleva las de perder.

En definitiva intentaremos “fastidiar” al que va por delante nuestro tapándole el viento con nuestras propias velas. Para evitarlo, el que va por delante trasluchará para quitarse de la zona de “sombra” que crean nuestras velas. El juego consiste en seguirle y trasluchar continuamente tras él para seguir tapándole e intentar ir empujándolo hacia el borde del campo de regatas, para que cuando lleguemos a boya tengamos la ventaja sobre él de ir menos forzados.

Pero si no se trata de un “match-race” como en la Copa América, no debemos olvidar que no vamos detrás de un barco. Lo que queremos es ganar la regata. De nada nos servirá ganar a un contrario si por la otra banda del campo de regatas 15 barcos van mucho más lanzados por tener mejor viento en esa zona.